AHA y BHA: Guía Completa de los Ácidos Exfoliantes y su Efecto en la Barrera Cutánea

AHA y BHA: Guía Completa de los Ácidos Exfoliantes y su Efecto en la Barrera Cutánea

El AHA (alfa hidroxiácido, como el ácido glicólico o el láctico) y el BHA (beta hidroxiácido, el ácido salicílico) son dos familias de ácidos exfoliantes que renuevan la superficie de la piel disolviendo las uniones entre las células muertas del estrato córneo. Bien utilizados, mejoran la textura, aclaran manchas y reducen los poros obstruidos; mal utilizados —en concentración, frecuencia o combinación equivocada— debilitan la barrera cutánea y provocan irritación, sequedad y sensibilidad. Esta guía explica en qué se diferencian el AHA y el BHA, cómo elegir el ácido correcto según tu tipo de piel, y sobre todo, cómo usarlos sin dañar la función barrera.

Datos clave

  • El AHA es soluble en agua y actúa en la superficie de la piel; el BHA (ácido salicílico) es soluble en aceite y penetra dentro del poro, por lo que es más eficaz frente al exceso de grasa y las obstrucciones foliculares.
  • El rango de pH de 3 a 4 es el que maximiza el porcentaje de ácido libre y, por tanto, la capacidad exfoliante de un producto con AHA o BHA.
  • Los alfa hidroxiácidos tienen un efecto dual bien documentado: a corto plazo generan un aumento temporal de la pérdida transepidérmica de agua, pero con el uso constante a largo plazo mejoran la función barrera y la textura de la piel.Tang & Yang, 2018
  • El estrato córneo —la capa donde actúan estos ácidos— es una estructura delgada pero esencial para retener el agua y bloquear irritantes.Harding, 2004
  • Combinar ácidos exfoliantes con retinol el mismo día es una de las causas más frecuentes de irritación reportadas por usuarios de rutinas de skincare.

El AHA y el BHA no dañan la piel por sí mismos: la dañan el exceso de concentración, la frecuencia mal calculada y la ausencia de un paso de reparación después de exfoliar. La exfoliación química bien hecha es un proceso controlado, no un "cuanto más, mejor".

aplicación de sérum exfoliante con AHA sobre la piel del rostro
Los ácidos exfoliantes renuevan la superficie de la piel, pero requieren un protocolo de introducción gradual.

¿Qué Son el AHA y el BHA?

El AHA (alfa hidroxiácido) y el BHA (beta hidroxiácido) son dos categorías de ácidos exfoliantes que se diferencian por su origen químico y, sobre todo, por su solubilidad. Los AHA —ácido glicólico, láctico, mandélico, entre otros— son solubles en agua y actúan principalmente en la superficie del estrato córneo, disolviendo los "cementos" que mantienen unidas a las células muertas. El BHA —representado casi exclusivamente por el ácido salicílico— es soluble en grasa (lipofílico), lo que le permite penetrar dentro del poro y ejercer su efecto exfoliante también dentro del folículo piloso, donde se acumulan sebo y células muertas.

Ambos son "queratolíticos": aceleran el desprendimiento de las células muertas de la superficie cutánea, un proceso que de forma natural tarda semanas y que, con el uso de ácidos, se acelera de forma controlada. A diferencia de los exfoliantes físicos que actúan por fricción mecánica, estos ácidos disuelven las uniones celulares de forma química, una distinción clave a la hora de decidir qué tipo de exfoliante es más seguro para tu barrera cutánea.

Diferencias Clave Entre AHA y BHA

La solubilidad determina casi todas las diferencias prácticas entre ambos ácidos. El AHA, al ser soluble en agua, se queda en la superficie: es la mejor opción para mejorar textura, tono desigual y signos de sequedad. El BHA, al ser soluble en aceite, es capaz de "limpiar" el interior del poro, por lo que es la opción de referencia para piel grasa, con tendencia acneica o con poros obstruidos. Si tu principal objetivo es tratar los brotes activos, conviene revisar esta guía de uso de AHA y BHA para el acné antes de elegir la concentración adecuada.

Otra diferencia relevante es el efecto humectante: el ácido láctico (un tipo de AHA) forma parte del factor de hidratación natural de la piel y tiene, además de su efecto exfoliante, una capacidad de retener agua que el ácido salicílico no posee. Por su parte, el ácido salicílico tiene una acción antiinflamatoria adicional —comparte estructura con la aspirina— que resulta útil en pieles con brotes de acné activos.

frascos de sérum con ácidos exfoliantes AHA y BHA sobre superficie clara
Elegir entre AHA y BHA depende del tipo de piel y del objetivo: renovación superficial o limpieza de poro.

Tipos de AHA: Glicólico, Láctico y Mandélico

No todos los AHA son iguales, y su tamaño molecular determina cuánto penetran y cuánto irritan:

  • Ácido glicólico: la molécula más pequeña de todos los AHA, por lo que penetra más profundo y ofrece la exfoliación más intensa; también es el que con mayor probabilidad causa irritación en pieles no acostumbradas. Puedes profundizar en su mecanismo en esta guía sobre el ácido glicólico y la barrera cutánea.
  • Ácido láctico: molécula de tamaño intermedio con un efecto humectante añadido, lo que lo hace más tolerable para piel seca o sensible que recién empieza con ácidos. La ciencia detrás de este efecto se explica en detalle en ácido láctico y la barrera cutánea.
  • Ácido mandélico: la molécula más grande de los AHA habituales, por lo que penetra más lento y resulta el mejor punto de partida para piel sensible o con tendencia a la hiperpigmentación. Conoce más sobre su compatibilidad con la barrera cutánea si tu piel es especialmente reactiva.

BHA: El Ácido Salicílico y su Función

El ácido salicílico es prácticamente sinónimo de BHA en el mundo del skincare. Gracias a su solubilidad en aceite, se disuelve en el sebo y viaja hasta el interior del poro, donde ayuda a disolver las células muertas que —junto con el sebo— forman los puntos negros y las obstrucciones foliculares. Además de su efecto exfoliante, posee una acción antiinflamatoria moderada, lo que explica por qué suele recomendarse específicamente en rutinas para piel con acné o con poros dilatados. Para entender su recorrido paso a paso, consulta esta guía sobre el viaje del ácido salicílico dentro del poro.

El ácido salicílico se usa habitualmente en concentraciones de 0.5% a 2% en productos de uso diario; concentraciones superiores (hasta 3-5%) se reservan para tratamientos puntuales o formulaciones de uso menos frecuente, dado su mayor potencial irritante en piel seca o deshidratada.

Cómo Afectan el AHA y el BHA a la Barrera Cutánea

El efecto de los ácidos exfoliantes sobre la barrera cutánea es doble, y entenderlo es la clave para usarlos sin dañarla. En las horas inmediatas después de cada aplicación se produce un aumento temporal y normal de la pérdida transepidérmica de agua (TEWL): el estrato córneo se adelgaza levemente y la adhesión entre células se afloja. Esto no es un daño en sí mismo, sino el mecanismo mediante el cual el ácido cumple su función.

Con el uso constante durante varias semanas, el panorama cambia: los estudios sobre alfa hidroxiácidos muestran que el uso regular a largo plazo se asocia con una reducción medible de la TEWL y una mejora de la calidad general de la piel, en contraste con el efecto puntual de cada aplicación.Tang & Yang, 2018 El problema aparece cuando la frecuencia o la concentración superan lo que la piel puede reparar entre una aplicación y la siguiente: en ese caso el estrés temporal se acumula sin darle tiempo a la barrera a recuperarse, y el resultado es irritación crónica, sensibilidad y, en última instancia, una barrera cutánea comprometida. Este mecanismo se analiza con más detalle en cómo afectan el AHA y el BHA a la barrera cutánea paso a paso.

piel del rostro con textura uniforme tras una rutina de exfoliación equilibrada
Una rutina de ácidos bien calibrada mejora la textura sin comprometer la función de barrera.

Cómo Usar el Ácido Glicólico y Otros AHA de Forma Segura

La introducción de un ácido exfoliante nuevo en la rutina debe ser siempre gradual. El protocolo más seguro sigue estos pasos:

  • Empieza con una concentración baja: 5-8% de ácido glicólico o láctico, o 0.5-1% de ácido salicílico, aplicado una sola vez por semana durante las dos a cuatro primeras semanas.
  • Aplica por la noche: el AHA aumenta la sensibilidad de la piel al sol, por lo que su uso nocturno reduce el riesgo de reacciones frente a la exposición solar del día siguiente.
  • Aumenta la frecuencia poco a poco: si la piel tolera bien las primeras semanas (sin enrojecimiento persistente, ardor o descamación excesiva), la frecuencia puede subir a dos o tres veces por semana. Si tienes dudas sobre el ritmo exacto, esta guía detalla cuántas veces por semana usar AHA y BHA según tu tolerancia.
  • No mezcles varios ácidos nuevos a la vez: introducir un AHA y un BHA (o un ácido y un retinoide) en la misma semana dificulta identificar la causa si aparece irritación.

La mejora en la textura y el tono suele notarse entre las 4 y las 12 semanas de uso constante; la piel muy sensibilizada por exceso de exfoliación previa puede tardar más en estabilizarse.

Con Qué Combinar el AHA/BHA (y Con Qué No)

Uno de los errores más frecuentes es combinar demasiados activos potentes en la misma rutina. Antes de sumar un ácido nuevo conviene revisar qué ingredientes no combinar con AHA/BHA en la rutina. Esto es lo que conviene saber sobre las combinaciones más buscadas:

  • AHA/BHA + retinol: no se recomienda usarlos la misma noche, ya que ambos generan renovación celular acelerada y el riesgo de irritación acumulada es alto. La alternativa más segura es alternar noches (por ejemplo, ácido un día, retinol al siguiente) o aplicarlos en momentos distintos del día.
  • AHA/BHA + niacinamida: pueden usarse en la misma rutina; si se nota alguna reducción de eficacia, aplicar el ácido primero y esperar unos minutos antes de la niacinamida suele resolverlo.
  • AHA/BHA + vitamina C (ácido ascórbico): ambos funcionan mejor en un pH bajo, por lo que combinarlos es posible, pero el riesgo de irritación combinada aumenta; muchas rutinas prefieren separar la vitamina C para la mañana y el ácido exfoliante para la noche.
  • AHA/BHA + ácido hialurónico: combinación segura y recomendable; el ácido hialurónico ayuda a reponer agua en la superficie justo después de la exfoliación.
  • AHA/BHA + protector solar: no es una combinación, es un requisito: cualquier rutina con ácidos exfoliantes debe ir acompañada de protector solar diario, ya que la piel exfoliada es más sensible a la radiación UV. Este punto se explica con más detalle en por qué el SPF es obligatorio al usar AHA y BHA.

Señales de que un Ácido Está Dañando tu Barrera Cutánea

Es normal sentir un hormigueo leve durante los primeros segundos tras aplicar un ácido exfoliante. Lo que no es normal —y debe tomarse como señal de alarma— es: enrojecimiento que dura más de 24 horas, sensación de ardor intenso o dolor, descamación visible y persistente, y una reactividad nueva a productos que antes se toleraban sin problema (incluida la propia crema hidratante). Si aparecen estos síntomas, el paso correcto es suspender temporalmente el ácido, simplificar la rutina a limpiador suave e hidratante, y reintroducir el ácido más adelante con una frecuencia menor.

Cómo Apoyar la Barrera Cutánea Mientras Usas Ácidos

El paso que más se olvida en las rutinas con ácidos exfoliantes es el de reparación posterior. Después de cada aplicación, la piel se beneficia de una crema con ingredientes que reponen la barrera lipídica —ceramidas, colesterol y ácidos grasos— ya que estas formulaciones han demostrado ayudar a restaurar la función barrera dañada.Draelos, 2012 Los emolientes e hidratantes con esta composición son, de hecho, el tratamiento de referencia para los trastornos de la barrera asociados a la piel seca.Lodén, 2003 Aplicar este tipo de crema inmediatamente después del ácido —o incluso mezclarlo en noches alternas— reduce el riesgo de irritación acumulada sin renunciar a los beneficios de la exfoliación. El mismo principio de reparación se aplica, de forma aún más estricta, en los cuidados tras un peeling, láser o dermapen.

Preguntas Frecuentes

¿Qué es mejor, AHA o BHA?

Ninguno es "mejor" en términos absolutos: depende del tipo de piel y del objetivo. El AHA es preferible para piel seca, con manchas o signos de textura irregular; el BHA es preferible para piel grasa, con poros obstruidos o tendencia acneica.

¿El ácido glicólico daña la barrera cutánea?

No la daña si se usa en la concentración y frecuencia adecuadas, con un paso de reparación posterior. El daño ocurre cuando se usa en exceso, sin protector solar o sin dar tiempo a la piel para recuperarse entre aplicaciones.

¿Cuánto tiempo tarda en hacer efecto el ácido glicólico?

Los primeros cambios en textura suelen notarse entre las 4 y las 6 semanas de uso constante; una mejora más completa en tono y luminosidad puede tardar hasta 12 semanas.

¿Puedo usar retinol y ácido glicólico juntos?

No se recomienda aplicarlos la misma noche porque ambos aceleran la renovación celular y el riesgo de irritación combinada es alto. Es preferible alternarlos en noches distintas.

¿Niacinamida y ácido glicólico se pueden mezclar?

Sí, se pueden usar en la misma rutina. Si notas que pierden eficacia al mezclarse, aplica primero el ácido, espera unos minutos y después la niacinamida.

¿Cuántas veces a la semana se debe usar el ácido glicólico?

Al empezar, una vez por semana durante las primeras dos a cuatro semanas. Si la piel lo tolera bien, la frecuencia puede aumentar gradualmente hasta dos o tres veces por semana.

¿Para qué sirve el ácido salicílico en el rostro?

Sirve principalmente para exfoliar dentro del poro, ayudando a disolver el exceso de sebo y células muertas que causan puntos negros y brotes de acné; también tiene un efecto antiinflamatorio moderado.

¿Se puede usar ácido hialurónico junto con ácido glicólico?

Sí, es una combinación segura y recomendable. El ácido hialurónico ayuda a reponer la hidratación superficial justo después de la exfoliación con AHA.

¿Qué pasa si uso ácidos exfoliantes sin protector solar?

Aumenta significativamente el riesgo de irritación, manchas y daño solar, ya que la piel exfoliada es más sensible a la radiación UV. El uso de protector solar diario es obligatorio en cualquier rutina con AHA o BHA.

¿Cómo sé si mi piel tiene demasiado ácido exfoliante?

Las señales incluyen enrojecimiento que dura más de 24 horas, ardor intenso, descamación visible y mayor sensibilidad a productos que antes tolerabas. Ante estos signos, conviene suspender el ácido y simplificar la rutina.

Escrito y revisado por Hasan Solmaz, Fundador de CIRÈLL y experto en barrera cutánea. Última actualización: 15 de agosto de 2026.